Las opiniones de los clientes sobre la cena en el Hotel de Mar Gran Meliá son variadas. Algunos elogian la música en directo y la calidad de la comida, mientras que otros critican la lentitud del servicio y las opciones limitadas del menú. El restaurante Arrels, galardonado con una estrella Michelin, recibe altas puntuaciones por su excelencia los viernes y sábados por la noche. Sin embargo, el menú del restaurante Amaro es limitado y excesivamente caro, con un servicio deficiente que hace que algunos huéspedes se sientan ignorados. Se dice que los restaurantes Amaro y Pool son excesivamente caros para lo que se sirve. A pesar de algunas críticas negativas sobre la comida, a algunos les pareció excelente, calificándola de "plat tres bon". La opción de media pensión carecía de variedad, con un menú que nunca cambiaba y algunos platos con suplemento. Otros lamentaron la ausencia de opciones, como el lenguado no disponible. Algunos huéspedes creen que el hotel ha recortado gastos debido a la pandemia, lo que ha dado lugar a un menú más corto y a platos más caros. Según los informes, el servicio era lento y poco estructurado, y los huéspedes tenían que pedir atención a los camareros en repetidas ocasiones. A pesar de algunos problemas, los visitantes disfrutaron de la comida del hotel, que algunos calificaron de "muy sabrosa".