Las habitaciones del Hotel do Grande Rio han recibido críticas mixtas, pero hay varios aspectos positivos destacados. Un elogio constante es la amplitud de las habitaciones, que a menudo superó las expectativas de los huéspedes y proporcionó un amplio espacio para la relajación. Además de su tamaño, muchos huéspedes apreciaron la limpieza tanto de las habitaciones como de los baños, mencionando que estaban bien iluminados y bien desinfectados.
La comodidad dentro de las habitaciones generalmente se califica alto; sin embargo, hay comentarios frecuentes sobre la necesidad de actualizaciones y mantenimiento. El aire acondicionado a menudo funciona bien, aunque algunas unidades son antiguas y tardan en enfriar, y la calidad de la cama varía: algunos huéspedes las encuentran cómodas, mientras que otros se encuentran con colchones duros o desgastados.
El servicio de habitaciones del hotel es un aspecto valorado, que contribuye a la comodidad general. A pesar de la antigüedad del edificio, que es evidente en los muebles viejos y el ruido ocasional de los pasillos, muchos encuentran aceptables los ambientes de las habitaciones. Las comodidades como el estacionamiento y una gran piscina son puntos positivos adicionales que mejoran la experiencia del huésped.
Sin embargo, la necesidad de renovaciones es un tema recurrente con problemas como accesorios antiguos, sábanas delgadas, cortinas que no bloquean la luz y reparaciones menores mencionadas. Algunos huéspedes también notaron fallas ocasionales en la limpieza de la habitación, como telarañas y manchas. En general, si bien las habitaciones del Hotel do Grande Rio ofrecen amplitud y comodidad básica, hay claros indicios de que se necesitan mejoras y modernizaciones.