El St. Regis Roma cuenta con un personal profesional y amable que hace todo lo posible por sus huéspedes. Caroline, la supervisora de la sala VIP, proporcionó un servicio de "primera clase" y el personal en general fue descrito como amable. Sin embargo, hubo un par de experiencias negativas con miembros del personal poco serviciales, incluyendo uno que tenía las piernas en una silla y otro que acusó a un huésped de tener una comida que no tenía. A pesar de estos incidentes aislados, el servicio de atención al cliente de este hotel es de primera categoría según las opiniones de muchos huéspedes. Los huéspedes que no hablan inglés también elogiaron al personal en sus propios idiomas, destacando su calidez y atención. En general, la ubicación del hotel, su decoración y, lo que es más importante, su excepcional personal, lo convierten en una maravillosa elección para los viajeros.