InformaciónResumen de las revisionesLa Fustana disfruta de una ubicación serena en un pueblo tranquilo, ideal para huéspedes que buscan explorar la belleza pintoresca y la rica historia de atracciones cercanas como Besalú, Figueras, Olot, Girona y Banyoles. El entorno ofrece un refugio tranquilo en medio de paisajes impresionantes, complementado con un conveniente estacionamiento a solo 30 metros. La decoración única del hotel realza el ambiente rural, lo que lo convierte en un lugar perfecto para una escapada relajante.
El desayuno en La Fustana recibe grandes elogios, y los huéspedes aprecian la calidad y el sabor de las ofertas. La atenta anfitriona, Anna, sirve un desayuno local clásico que incluye café fresco, jugo de naranja natural, pan tostado con tomate, mermeladas y embutidos. La inclusión de cruasanes recién hechos e ingredientes europeos de alta calidad añade un toque especial a la abundante comida. Si bien algunos huéspedes mencionaron un deseo de más variedad, el consenso general es que el desayuno proporciona un comienzo encantador del día, realzado por las vistas panorámicas a la montaña.
Los huéspedes a menudo destacan las habitaciones espaciosas y cómodas, y señalan su inmaculada limpieza y comodidades modernas. La ropa de cama es particularmente elogiada por su comodidad, con grandes camas dobles que brindan una experiencia reparadora. Las opciones dúplex bien diseñadas y los baños superiores se suman al atractivo de los alojamientos. Las áreas comunes, como la sala de estar comunitaria con instalaciones para preparar té y café y una variedad de libros, mejoran aún más la experiencia de los huéspedes, a pesar del pequeño televisor A4 en algunas habitaciones. En general, la sensación de comodidad y modernidad es un atractivo clave para los visitantes.
La limpieza es una característica destacada en La Fustana, y los huéspedes suelen destacar la impecabilidad tanto de las habitaciones como de las áreas comunes. El mantenimiento diario asegura que los alojamientos permanezcan en perfectas condiciones, contribuyendo a una estancia relajante y agradable. La combinación de limpieza y la casa acogedora y atractiva realza el ambiente general.
La hospitalidad en La Fustana es excepcional, y los huéspedes elogian constantemente a la anfitriona, Anna, por su naturaleza cariñosa, amigable y atenta. El servicio personalizado y educado de Anna, junto con recomendaciones útiles, crea un ambiente acogedor. La calidez y el encanto de los propietarios son contribuyentes importantes al ambiente agradable, asegurando que los huéspedes se sientan como en casa.
En resumen, La Fustana ofrece un refugio tranquilo y pintoresco con una hospitalidad de primer nivel, alojamientos cómodos y limpios y una experiencia de desayuno deliciosa, lo que la convierte en una excelente opción para los visitantes. Ver más